Imagina que tienes que operarte a corazón abierto. Te juegas todo.
Entras en la primera consulta. El cirujano, un tipo correcto con bata blanca, abre un maletín y te enseña sus herramientas.
"Mire", te dice.
"Tengo un bisturí de acero alemán, pinzas de titanio y un equipo de anestesistas con un máster en Oxford. Usaremos 50 metros de hilo de sutura y publicaremos la operación en las mejores revistas médicas".
Técnicamente, impecable. Pero tú sales de allí con el corazón en un puño, pensando en el acero frío y en las pinzas.
Imagina.
Ahora entras en la segunda consulta. El cirujano te mira a los ojos. No abre ningún maletín.
"La operación es compleja", admite. "Pero en seis meses, estarás paseando por la playa con tus nietos sin que te falte el aire. Volverás a disfrutar de las paellas de los domingos. Ese es mi único objetivo. Ahora, si quieres, hablamos de cómo lo vamos a conseguir".
Ambos van a hacer la misma operación. Pero solo uno de ellos te ha vendido lo que de verdad quieres comprar: tranquilidad.
Tu promoción inmobiliaria es esa operación a corazón abierto.
Y hasta ahora, solo has conocido a cirujanos del primer tipo.
Te suena, ¿verdad?
Llegan a tu oficina con sus maletines llenos de "mecanismos". Te hablan de publicar en 50 portales, de campañas de Facebook Ads con una segmentación "revolucionaria", de su "gran base de datos". Te venden tareas. Te venden el bisturí, las pinzas, el hilo de sutura.
Mientras, tú pasas las noches en vela.
El banco te ahoga, exigiéndote ese 35-40% de pre-ventas para liberar la financiación, y cada día que pasa sin llegar a esa cifra es dinero quemado. La licencia de obra duerme el sueño de los justos en algún cajón municipal, metiéndote de lleno en ese "Valle de la Muerte Burocrático" donde tu capital está secuestrado y los primeros compradores empiezan a impacientarse.
El Excel con el que empezó todo ahora parece un libro de chistes malos. Los costes de construcción se han disparado y tu margen de beneficio, ese por el que te dejas la piel, se encoge como un jersey de lana en la secadora.
Tu problema no es el marketing. Tu problema es la incertidumbre. Y las agencias que venden tareas la alimentan.
Nuestra filosofía es distinta. Entendemos que una promoción es un ser vivo, no una ciencia exacta. Que reacciona al mercado y necesita un plan que se adapte, no una lista de tareas inútil.
No aspiramos a ser tu proveedor. Aspiramos a ser ese segundo cirujano. El socio que se sienta a tu lado, entiende lo que te juegas y se obsesiona con el resultado.
Por eso no te hablamos de lo que hacemos, sino de lo que conseguimos.
Nuestras promesas son dos, y son claras:
Activamos tu financiación. Nuestro único objetivo en la fase inicial es llevarte a ese umbral de pre-ventas que te exige el banco. Convertimos la incertidumbre en un flujo de caja que pone las grúas a trabajar.
Blindamos tu beneficio. Defendemos cada euro de tu margen como si fuera nuestro. Con una estrategia de precios por etapas que maximiza la rentabilidad y un análisis de mercado que te saca de la guerra de precios para ponerte a dominarla.
Un buen cirujano no opera a ciegas. Primero hace un diagnóstico completo.
No te vamos a enviar un presupuesto genérico. Eso es para los que venden tareas.
Lo que te proponemos es empezar por el principio: un Plan de Comercialización Personalizado. Un mapa de batalla.
Analizaremos tu proyecto, la demanda real, la competencia (la de verdad, no la que sale en los mapas de Idealista) y la viabilidad de tu producto. Te diremos la verdad, aunque duela. Te daremos el plan exacto para reducir la incertidumbre y tomar el control.
Este plan estratégico tiene un coste de 3.000 €.
Lo sé, es muy barato. Quiero asegurarme de que vas en serio.
Esto no es un gasto, es un filtro. Un detector de promotores que se quejan frente a promotores que actúan. Si no estás dispuesto a invertir esta cantidad en el diagnóstico de un proyecto donde te juegas millones, entonces no estás preparado para trabajar con nosotros.
¿Cómo funciona?
La Consulta (Sin coste). Agendamos una reunión. Para escuchar. Para entender tus números, tus inquietudes y tus objetivos.
El Diagnóstico (El Plan). Si vemos que podemos ayudarte, nos ponemos a trabajar en tu plan de batalla. El mapa que te dará la claridad que ahora te falta.
La Decisión (Tuya). Te presentamos el plan. Con él en la mano, decides si quieres que lo ejecutemos nosotros o si prefieres usar esa inteligencia para seguir tu camino. Sin ataduras. Sin letra pequeña.
Las preguntas que te rondan la cabeza
"Habrá otros más baratos." Por supuesto. También hay cirujanos más baratos. Nuestro valor no está en el precio, está en la rentabilidad que generamos para ti. No somos un coste en tu Excel; somos la inversión que evita que ese Excel acabe en la basura.
"Ya he trabajado con otras agencias y no cumplieron." Lo sabemos. Por eso no te pedimos un acto de fe. Te proponemos empezar con un plan tangible, basado en datos y estrategia, no en promesas vacías. Juzga nuestro trabajo, no nuestras palabras.
"Prefiero gestionarlo con mi equipo." Lógico. Y el cirujano jefe podría pasarse el día cambiando vías y tomando la tensión a los pacientes. Pero su verdadero valor está en planificar y ejecutar la siguiente operación de alto riesgo. Nosotros gestionamos la "trinchera" para que tú te dediques a lo que nadie más puede hacer: hacer crecer tu negocio.
Lo que vas a ver a continuación es la radiografía de otra operación.
Muestra el hueso roto, sí. Te enseña dónde estaba el problema, cómo lo diagnosticamos y qué ritmo de ventas necesitaba el proyecto para no desangrarse.
Es la prueba de que no hablamos por hablar.
Pero no es tu radiografía. No es tu plan de batalla.
Puedes mirar estos gráficos como quien mira el mapa de un tesoro que otro ya ha encontrado. Es interesante, pero no te hace más rico.
O puedes tener el tuyo.
El que analiza tu promoción, tu competencia y tu margen. El que te dice la verdad sobre tu producto y te da un plan claro para alcanzar ese umbral de pre-ventas que te pide el banco.
Esa es la diferencia entre la información y la inteligencia.
Si te interesa contar con un análisis como este, pero ampliado y personalizado para el proyecto donde te juegas tu dinero, entonces hablemos del Plan de Comercialización.
Es el primer paso para dejar de adivinar y empezar a controlar.
Arquitecto. Realtor.
+20 años en el sector de la visualización 3D Publicitaria.
Ingeniero. Manager.
+30 años de trayectoria comercial
+ 7 años en el sector de Real Estate.
Asociado a: National Association of Realtors. Spanish International Realty Alliance.
Certificaciones: REALTOR. CRS. ABR. Real Estate Manager.