Verás, el otro día un propietario me preguntó:
«¿Por qué debería contratarte a ti si todos me decís lo mismo?»
Me quedé callado.
Le miré a los ojos y no le solté el discurso de somos líderes o tenemos la mejor tecnología.
Le pregunté:
«¿Qué pasa en tu casa si en seis meses no hemos vendido?».
Se hizo un silencio incómodo.
El hombre bajó la guardia.
Por primera vez en semanas, no estaba intentando defenderse de un vendedor.
Estaba pensando en su realidad: su divorcio, la hipoteca que le ahoga o el estrés de vivir en un sitio que ya no soporta.
Esa es la diferencia.
La mayoría de los agentes tienen miedo.
Miedo a preguntar lo que duele.
Miedo a decirte que tu casa no vale lo que tú sueñas, sino lo que el mercado paga.
Se acomodan en la mentira porque es más fácil conseguir tu firma así.
Yo no me acomodo. Básicamente porque no puedo.
Jamás acepto más de 5 propiedades en cartera. Es mi límite. Si aceptara la sexta, dejaría de escucharte a ti para empezar a mirar el reloj.
Si gestionara diez ventas a la vez, tu salud mental me importaría un bledo porque solo tendría ojos para las comisiones.
No te voy a hablar de mí.
Tengo que entender si puedo ayudarte y si vas a respetar mi tiempo.
Y para eso, primero tengo que escucharte hasta encontrar la raíz de tu problema. Si no entiendo tu necesidad, no puedo guiarte.
Si buscas a alguien que te diga 'sí a todo' para tener tu cartel en el balcón, no soy yo. Yo solo trabajo con gente que valora la verdad por encima de los halagos.
Prefiero decirte NO hoy y que busques a uno de esos que tienen 400 pisos, a que me odies dentro de seis meses porque sigues atrapado en una casa que te quita la paz.
Aquí vendo salud mental. No metros cuadrados.
Y eso solo se consigue con una conversación honesta.
Escribo un par de emails a la semana.
Cuento verdades incómodas sobre cómo se vende una casa de verdad en Málaga cuando dejas el ego de lado y te centras en lo que importa.
Si te apuntas hoy, descubrirás:
El valor real: Por qué tener solo 5 casas en mi escaparate es la mejor garantía de que tu venta es mi prioridad absoluta.
La pregunta del silencio: Cómo una sola pregunta bien hecha puede ahorrarte 20.000 euros en malas decisiones.
El miedo a la verdad: Por qué tu agente te miente con el precio y cómo eso está destrozando la convivencia en tu hogar.
¿Qué pasa si no vendes?: La única pregunta que importa para tu tranquilidad y la de los tuyos.
Mi filtro de selección: Por qué solo trabajo con personas que entienden que vender es una colaboración de confianza, no una guerra de egos.
Vender un piso no es una transacción fría de ladrillos. Es ponerte al lado de alguien y guiarle por un camino que suele dar miedo.
Si a los tres días mi forma de decir las cosas te molesta, te das de baja con un click. Es gratis y yo seguiré buscando a esa única persona a la que ayudar este mes.
VENDO · COMPRO · OBRA NUEVA
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Ignacio Mongiano
(Vendo casas en Málaga para gente que compra salud mental)
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